Con todo respeto. de derecha a izquierda. Rav. Dawid, Rav. Eliyahu, Rav. Ariel.
Con todo respeto. de derecha a izquierda. Rav. Dawid, Rav. Eliyahu, Rav. Ariel.

PARASHA SHOFTIM

 

אברהם בן אלהו הרב

 

Rav. ´Eliyahu Ben ´Abraham.

 

Debarim 16.18 – 21.9

 

 

 

SHOFTIM.   (Jueces)

 

 

 

En esta sección de Torah está escrito:  Nombrarás magistrados y jueces,  en  otras traducciones colocan, nombrarás jueces y policías en tus ciudades, según el Rabino Amram, desde un punto de vista  Drash, coloca la enseñanza de esta manera, diciendo que cuando nuestra Torah se refiere a Magistrados es decir jueces, se refiere a nuestro Cerebro, colocarás policías, que harán cumplir las órdenes de los jueces, se refiere a todos aquellos órganos que tienen contacto con el ambiente externo, es decir los ojos, los oídos, la boca,  que deben obedecer las órdenes del juez en este caso el cerebro,

 

 

Hemos aprendido en variadas ocasiones que nuestra Torah se puede interpretar de diferentes maneras dependiendo de la sabiduría que HaKadosh Baruj Hu otorga a cada uno, con relación  a la entrega dedicación en el estudio de nuestra sagrada Torah, por lo tanto, los niveles Drash/figurativos son según la percepción de cada rabino, según la percepción de nuestros sabios, de Bendita Memoria en donde cada palabra y enseñanza de ellos debemos de considerar como validas siempre y cuando no se aparten de Torah, aunque de hecho siempre las enseñanzas estarán enfocadas en  nuestra Torah por ello se les considera jajamim/sabios.

 

 

Por esto mismo un Juez debía conocer las leyes, la aplicación de la misma, los cercos que están alrededor de cada Mitzva/mandamiento, para  que en el momento de emitir un juicio lo hiciera apegado a las normas establecidas por nuestra Torah.

 

 

El estudio de las leyes de HaKadosh Baru (Sagrado y Bendito Sea El)  que están plasmadas en nuestra Torah es la que hace  que la persona sea cada vez más sabia y por lo tanto entendida, su manera de seguir en la vida será de la mas apegada a los lineamientos que HaKadosh Baruj Hu (Sagrado y Bendito sea El) quiere para él, por lo tanto ¿Quién es una persona sabia, entendida?, aquella que estudia Torah y la lleva a la aplicación en vida cotidiana.

 

Por lo tanto el Juez en este caso es el cerebro, el que debe de conocer las leyes de HaKadosh Baruj Hu (Sagrado y Bendito Sea El)  una de las enseñanza que enfatizo es la disciplina, la dedicación, la entrega, en el estudio de Torah, porque entre mas conocimiento tengamos mejor tendremos nuestra vida, mejor nos conduciremos por ella con la sabiduría suficiente para no tropezar.

 

 

Si un Juez no conoce las leyes de Torah como podrá emitir alguna sentencia, como sabrá lo que podemos hacer y que no podemos hacer,  hasta donde tenemos libertad de accionar y hasta donde tenemos las limitaciones, los cercos que  nos ayudan a no delinquir, que se traduce a no pecar, pero al igual que en las leyes de nuestro país, encontramos a personas que corrompen la justicia, de la misma manera  en lo espiritual tenemos a alguien que corrompe nuestra justicia y  es el Yetzer Hara (Inclinación al mal) , es el que nos corrompe, el que nos dice que lo que juzgamos está mal, y las decisiones que tomamos no son de lo mas  correctas.

 

 

El Yetzer Hara (Inclinación al Mal)  en su astucia, nos  hace preguntas capciosas, engañosas, nos pregunta de tal manera que caigamos en sus garras, es decir nos dice: Ejemplo:  Con relación a la comida, Será que podemos comer esto o no,  será que si hablamos de alguien más  es Lashón Hara (Mal lengua)  o no,  de hecho nuestra sagrada Torah nos dice que cuando no sepamos que hacer en determinado momento antes de ceder ante el Yetzer Hara (Inclinación al mal) debemos de ir a consultar a los sabios, preguntar si puedo o no puedo hacer esto u lo otro.

 

 

Si los sabios nos dicen algo que no comprendamos debemos de hacer lo que ellos nos dicen, Si nos dicen que tomemos determinado camino aunque nos parezca extraño lo debemos de hacer,  por que el Yetzer Hara (Inclinación al mal) nos puede tener confundidos, Si los sabios nos dicen que algo es negro creyendo nosotros que es rojo, debemos de creer que es negro,  el rabino Amram con relación a esto enseña: Que es como un piloto de un avión, que en un momento determinado puede  padecer de vértigo, en donde no sabe si va hacia arriba o hacia abajo y que puede provocar un gran  accidente, el no confía en ese momento  en su conocimiento, ni en su pericia, porque no está en la mejor condición de hacerlo, entonces llama a la Torre de control y pregunta su situación, y  la torre lo guía, aunque le parezca extraño debe de acatar los señalamientos de la Torre de control y de esta manera librarse de  mucho mal.

 

 

Nuestros rabinos son como la torre de control, que en su

momento de confusión, en el momento de tomar una decisión que aunque parezca correcta, debemos de consultar porque podemos tener vértigo, y el nos guiará y nos dirá que hacer y qué no hacer, aunque nos parezca contradictorio debemos de hacerlo.  Pues en nuestra confusión podemos decir:  Bueno el rabino puede ser muy sabio pero aquí si se ha equivocado, porque yo considero que no es así.

 

 

Por lo tanto,   cuando consultamos a los jajamim/sabios debemos de seguir sus indicaciones para no errar y no ser presa del Yetzer hara (Inclinacion al mal)  que lo que quiere es destruirnos.

 

 

Los policías son  nuestro oídos, ojos y boca, que guardan la ciudad, la ciudad es nuestro cuerpo, por esto las leyes deben de ejecutarse, nuestra Torah, es  el camino, es el compendio de leyes que nos llevan a  cuidar nuestra ciudad que es el cuerpo y los policías quienes deben de seguir las ordenanzas  para que la ciudad se mantenga en orden, limpia, sin impurezas etc.

 

 

Por consiguiente de la misma manera que en una ciudad hay portones, puertas de ingreso y de salida, de la misma manera nuestro órganos oído, ojos y boca, son portones y puertas en donde no debemos de  dejar ingresar nada que vaya a dañar nuestra ciudad (Cuerpo) y que no salga nada que pueda  dañar nuestra ciudad (Cuerpo),  Estos policías al momento de ejecutar las órdenes del Juez lo deben hacer, es decir: En el momento que el Juez decida que no entra algo a la ciudad que consideren perjudicial, los policías deben acatar,  si El juez ordena que entre algo limpio, deben dejar entrar, esta es la normativa de los policías. Para mantener la ciudad, es decir el cuerpo en optimas condiciones para que el Rey supremos se sienta satisfecho de  Morar en una ciudad que  esté  de acuerdo a lo Que El Es.  Una ciudad libre de contaminación, impureza, ordenada, limpia, y debemos de esforzarnos por mantenerla así siempre, para que El Rey, se sienta cómodo, satisfecho del trabajo que están haciendo sus súbditos.

 

Si el juez (Cerebro) Dice que no hay que escuchar algo que dañe a la ciudad, inmediatamente hay que cerrar el oído,  Si ordena que no se puede ver algo, inmediatamente hay que bajar las persianas, es decir los parpados,   Si decide que no  puede ingresar alguna cosa impura, hay que cerrar los portones es decir la Boca.

 

 

Por lo tanto, en su nivel Peshat/literal se refiere a los magistrados, a los jueces del Beit Din (Casa de Justicia) , y que los policías son los encargados de ejecutar las ordenes, no deja de tener su sentido espiritual, hoy en día en donde las leyes de nuestro país no aplica para nosotros en la diáspora porque estamos regidos por leyes de gobiernos paganos, debemos de saber reconocer la aplicación espiritual para que nuestra vida este siempre encaminada a obedecer las leyes de HaKadosh Baruj HU (Sagrado y Bendito Sea El) .

 

 

De hecho no tenemos un Beit Din (Casas de Justicia)  que nos juzgue de acuerdo a las leyes de Torah, pero si existe un Beit din celestial que nos juzga, la sentencia viene de arriba de los cielos, por lo tanto no podemos pensar que estamos sin un ojo que nos ve, un oído que nos oye, sino que todos nuestros actos están siendo escritos en los libros de las acciones y en su momento, nos llamarán a juicio y es allí en donde nos sentencian y sin saberlo aquí en la tierra recibimos los sufrimientos,  que nos van a hacer reflexionar, ahora  ¿Necesitamos de los sufrimientos para entender?.

 

En una oportunidad caminaba un rabino por un sendero, y encontró a un Israelita asesinando a otro,  el rabino le dijo:  No te puedo acusar ante el Beit Din (Casa de Jusiticia)  porque me pedirán dos testigos y no los tengo, pero el Beit Din celestial te juzgara, el asesino había caminado  un par de metros cuando de la maleza salió una víbora  lo mordió y murió,  ¿Por qué sucedió esto?, Porque el Beit Din Celestial emitió pronta sentencia,   también debemos de aprender de esta anécdota que   no necesariamente tiene que venir Rosh HaShana (día de Juicio)  para ser oídos, juzgados y recibir el decreto , la sentencia que nos corresponde, sino que  debemos de considerar que el Beit Din (Casa de Justicia)  puede decretar  una sentencia rápida, por lo tanto cada vez que trasgredamos inmediatamente debemos de hacer Teshuba/arrepentirnos , de tal manera que si la sentencia es rápida seamos librados y que en Rosh HaShana (Dia de juicio)  se nos juzgue de acuerdo a la Teshuba/arrepentimiento , aunque debemos de repetir la Teshuba/arr4epenimiento , porque podemos no ser tan sinceros en ese momento, por lo tanto, como lo hacemos con las Selijot (Oraciones de penitencia) , en donde Día a día pedimos perdón.

 

 

En toda esta actividad el Juez es la cabeza de Todo, pues ellos son los  que con el conocimiento aplican las leyes de acuerdo a la voluntad divina, El cerebro es el Juez de nuestra vida, es el intelecto es la Neshama/alma, es allí en donde debemos de conducirnos y  si nuestro Cerebro el Juez no puede tomar una decisión, al igual que nos enseña nuestra Torah el Juez subía a Yerushalaim para  consultar a los Kohanim/sacerdotes, a consultar a los más sabios de la misma manera debemos de consultar a nuestro Rabino, cuando nuestro Juez no pueda tener la lucidez para tomar una decisión.

 

 

No debemos dar lugar a que el Yetzer Hara (Inclinación al mal) entorpezca nuestro conocimiento,  y que le digamos a lo bueno malo y a lo malo bueno, sino que estemos siempre lucidos sin perturbaciones del Yetzer hara (Inclinación al mal) para tomar las decisiones convenientes de acuerdo a las leyes ya establecidas en nuestra sagrada y Bendita Torah, que  la energía de la negatividad no nos lleve a corromper las leyes sino siempre buscar la aplicación inequívoca, para que nuestra ciudad nuestro cuerpo, nuestra vida este siempre cimentada en la Kadusha/santidad, en la pureza tanto de corazón como de la mente.

 

 

 

SHALOM ALEJEM.