PARASHA REE

Rav. Eliyahu Ben Abraham

Debarim  11.26 – 16.17.

Haftara: Yeshayahu 54.11-55.5. 

 

REE   (Mirar, Ver).

 

Después de que HaKadosh Baruj Hu ordena a Moshé Rabenu lo concerniente a la maldición y a la bendición, les ordena:   Estas son las leyes y las reglas que deben observar cuidadosamente en la tierra que Yahweh, el Elohim de sus padres, les está dando para que la posean, mientras vivan sobre la tierra.   Ustedes deben destruir todos los lugares en los que las naciones que van a desposeer adoraban a sus deidades, sea en elevados montes o en colinas o bajo cualquier árbol hermoso.   Derriben sus altares, demuelan sus columnas, préndanle fuego a sus postes sagrados, y talen las imágenes de sus deidades, eliminando sus nombres de esos lugares.

 

Al entrar a Eretz Kadosh el pueblo debía de cumplir con este mandato de HaKadosh Baruj HU,  mandato que los hijos de Yisrael obedecieron,  sin embargo si llevamos el texto a un nivel mayor de interpretación, pues el nivel peshat es el quitar todo vestigio de idolatría de la tierra de Yisrael,  el nivel Remez que es el nivel alusivo, podemos considerar estas palabras de la siguiente manera:

 

En el Pasik 1 del Perecf 12 está escrito:

Estas son las leyes  que deben de observar en Eretz Kadosh, mientras vivan en la tierra, si enfocamos el texto en Eretz kadosh, podemos observar que pudiera ser que exista una repeticón de la misma, ejemplo:  En Eretz Kadosh mientras vivan en la tierra, por consiguiente  mientras vivan en la tierra, aquella tierra en la cuál ustedes iran al exilio, la tierra en donde tu vivirás, fuera de Eretz Kadosh, es decir:  Los lugares  entre las naciones en donde el pueblo de Yisrael viviría,  por consiguiente si consideramos que  los pasukim se refieren a  Eretz Kadosh Solamente, alguien podría objetar entonces fuera de Eretz Kadosh el mandato no es válido, por consiguiente cuando HaKadosh Baruj HU enfatiza mientras vivan en la tierra, no se refiere solo a Eretz sino también a Aretz,   pues la aplicación  de la voluntad del Eterno es Que debemos de eliminar todo vestigio de idolatría,  si bien es cierto, no podemos quitar las imágenes, demolelarlas en la diápora como lo haríamos en Eretz Kadosh, pero si podemos quitarlas y demolerlas de nuestra vasija,   es decir:

 

Deben de  destruir todos los lugares de adoración de deidades paganas, es decir, deben de observar cuidadosamente no contaminarse con la idolatría que las naciones  tienen, es decir: No podemos en un momento dado considerar el ir a un lugar en donde la idolatría se manifiesta, en el caso de Guatemala, a ver una procesión católica, o ir a lugares en donde la idolatría se manifiesta  como el caso de Esquipulas, o el ir a San Felipe en donde sirven a la deidad pagana de Simón, etc.

 

Deben de destruir en la tierra, la tierra en este caso se relaciona a nuestra vasija en donde se considera también en una alusión como la tierra,  el hombre se asemeja a la tierra en donde se puede sembrar buena semilla como lo explicó nuestro Rebe Yashuah refiriéndose a la semilla sembrada en buena tierra que da fruto al ciento por uno,  por lo tanto de nuestra tierra se debe de erradicar todo vestigio de idolatría, ni siquiera debemos de suspirar por las deidas paganas que antes conocimos sino que debemos de arrancarlas de los mas profundo de nuestra alma, hasta donde pudieron enraizarce, como el caso del nombre pagano de jesus en el cuál sabemos que viene colocado por la fuerza de la oscuridad para confundir a las naciones, por lo tanto está prohibido por nuestra Torah,  Visitar templos idolátricos,  lugares en donde se venere a una deidad como los días de fiestas paganos de un pueblo, erradicar las famosas tradiciones de nuestros ancestros, alejarnos de los cultos llamados mayas etc. La pureza de nuestra alma debe manifestarse sin ninguna excusa para buscar una respuestas a la debilidad del alma.

 

Derriben sus altares,  ningún altar debe de existir en nuestra alma de ningún ídolo, aún tratándose de un familiar, no podemos poner en primer lugar a alguien que no sea el Eterno, el Eterno es y será siempre el que ocupe el lugar en nuestra mente y corazón por medio de sus leyes,  por lo tanto cualquier situación que nos orille a dejar los caminos rectos del Eterno sea este, esposo, hijo, familiar o algún amigo debemos de quitarlo de nuestra alma para que el Eterno sea siempre en nosotros.

 

Por lo tanto,  en el nivel peshat nos enseña de erradicar la idolatría en Eretz YIsrael, debemos también de quitarla de nuestra tierra, es decir de nuestra vasija para que este pura dispuesta a recibir la Shejina, y que ella se mueva en nuestra células para el disfrute mediático  en este olam de las berajot del Eterno.

 

Debarim 12. 5-6 está escrito: Deben de ver el lugar en donde el Eterno ha elegido para poner su nombre allí, para llevar sus contribuciones, sus Terumot, el Maazer, las primicias, el lugar es el Beit HaMikdash, sin embargo a falta de el Beit HaMikdash hoy en día, el lugar es: La Singoga en donde se proclama el Nombre Kadosh, y es allí en donde debemos de llevar ahora lo que HaKadosh Baruj HU pide.   Alguno podría objetar, pero si no hay templo, no debemos de llevar  ni Terumot, ni Tzedaka, Ni maazer, ni primicas, etc.  Y puede tomar para respaldar su argumento el Pasuk 13 del Perek 12 en donde está escrito: Guárdate de ofrecer en cualquier lugar en donde te plazca, a lo que le podemos responder:  ¿Acaso El navi Eliyahu no ofreció Korbanot en el monte Karmel, y que solo en el Mishkan se podía afrecer?,  Porque fue esto así; Porque si hacemos algo contrario existiendo el Mishkan sin un propósito  entonces caemos en semjante caso de desobediencia, sin embargo cuando existe un propósito de erradicación idolátrica, entonces esto es diferente,      Sin embargo cuando vamos a la forma espiritual del mandamiento, sabemos que el Eterno no necesita nada de nosotros, y que todo lo que damos lo damos en función de nosotros mismos, porque somos nosotros quienes por medio del dar mostramos con nuestra actitud que amamos mas al Eterno que nuestras propias posesiones,  cabalmente este Pasuk está después que nos enseña el Eterno erradicar la idolatría,  pues aquel que ama el dinero no se ha desprendido del concepto idolátrico de su alma y por consiguiente ama mas  la riqueza al Eterno y esto es idolatría.  Y se regocijaran delante del Eterno ustedes y sus familias conforme a las bendiciones que hayan recibido del Eterno. Nadie debe de actuar de manera como le parece sino de acuerdo a la voluntad del Eterno, en el pasuk 8 está escrito: Antes ustedes se comportaban de esta manera pero ahora ustedes deben de hacer no les parece sino de acuerdo a la Voluntad del Supremo Creador.

 

De esta manera encontramos como el Eterno nos quiere bendecir por medio del dar lo que El mismo ha pedido a cada uno de nosotros se aleje de la idolatría,  pues el que ama las riquezas mas que al Eterno cae en semejante caso de idolatría,  pues el que no cumple con las leyes como el Eterno ha estipulado, lo que está manifestando en su actitud es que todo lo que tiene es porque el mismo se ha esforzado por tenerlo, pero aquel que cumple con las leyes del Eterno en este sentido, manifiesta que lo que tiene todo viene del Eterno. Esta es la diferencia entre un hombre Tzadik y alguien que no lo es,  pues la Luz que está en el corazón de un Tzadik muestra la alegría del cumplimiento de los Mitzvot que resulten de un desprendimiento material, por esto solo los rectos de corazón lo harán con alegría, como dijo Rav. Shaul, no dan con tristeza sino con alegría, y El Eterno bendice al dador que da con alegría.

 

Por esto mismo esta perek habla de erradicar todo vestigio de idolatría pero seguidamente nos habla de las ofrendas voluntarias, del Maazer, de las primicias, esto lo vuelve a repetir en el Pasuk 11,  por lo tanto, cuando nuestra sagrada Torah repite algo es porque le da mas importancia de lo que podamos considerar, por lo tanto es de esperarse que la persona deje de confiar en sus propias posesiones  y que confié plenamente en el Eterno.   Por esto la Luz del Eterno brilla para el Tzadik y para los rectos de corazón viene una alegría especial Tehilim 97,.11.

 

De hecho lo que el Eterno nos pide, no es en función de El, sino de nosotros, aquel que considera esto como no  aplicable, lo que está manifestando en su alma es una clara osadía a la voluntad del Eterno y no ha llegado a la comprensión de que lo que El Eterno desea de cada hijo de Yisrael es que no confié en sus posesiones sino en El, por esto Mashiaj dijo: No podéis amar a Mammon y al Eterno, porque el que ama las riquezas no solo ama las riquezas sino que manifiesta un claro amor a si mismo. Como el rico que dijo:  Alma muchos bienes tienes, come, bebe y regocíjate y viene una voz que le dice: Necio esta noche vienen por tu alma.  Yermiyahu dijo: Por tu confianza en las riquezas tu serás capturada, esto hablando de Moav, sin embargo si lo llevamos a una aplicación del alma, el que ama la riqueza es como Moab en el cuál el alma es capturada por la negatividad para llevarla a la esclavitud.

 

Shlomo el Rey escribió: El que ama la riqueza nunca quedará satisfecho con lo que tiene, y el que ama la riquezas no tendrá ningún beneficio, pues todo esto es vanidad. Pues las riquezas guardadas por su dueño es el que trae mal para si mismo,

 

Cuídate de no ser seducido por la costumbre de las naciones paganas, en donde confían mas en sus propias riquezas que en el Eterno,  por esto está escrito: No hagas como las naciones que vas a poseer, pues ellas realizan para sus deidades todo acto aborrecible.

 

Las preocupaciones de este mundo, el engaño de las riquezas, ahogan la palabra de modo que queden ustedes sin fruto.  Por lo tanto, por nada estés afanoso, déjale al día su propio afán.

 

 

Por lo tanto busquemos la riquezas de lo alto, que son: Sabiduría, conocimiento de Torah,  las riquezas del esplendor de los Shemayim,  y que el disfrute de las riquezas de este mundo sean placenteras, no amándolas sino sirviendo al propósito divino por medio de ellas.

 

 

 

SHALOM ALEJEM.