PARASHA EMOR.

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Rav. ´Eliyahu Ben ´Abraham

Vaykra 21.1   24.23

 

EMOR (Habla, diles)

 

Nuestra parasha empieza con la frase hebrea:  Vayomer  Yahweh El Moshé Emor..  Y dijo el Eterno a Moshé habla;  considero que a estas alturas de aprendizaje de nuestra Sagrada Torah, nos hemos convencido plenamente que las leyes son del Eterno y que Moshé Rabenu fue el intermediario  para que HaKadosh Baruj Hu nos hiciera saber sus leyes, de hecho cuando se dice la Ley de Moshé, es para dar a Moshé Kavod/Honor por ser  el considerado el mas grande profeta de nuestro pueblo, como está escrito: Shemot  33:11  Y acostumbraba hablar el Eterno con  Moshé  cara a cara, como habla un hombre con su amigo.   Con los Neviim HaKadosh hablaba bajo la inspiración divina mas sin embargo con Moshé cara  a cara, por consiguiente las enseñanzas de Moshé Rabenu para nosotros son la enseñanzas de HaKadosh Baruj Hu pues tenemos la evidencia mas clara que las enseñanzas estaban basadas de manera de lo que Moshé escuchaba de HaKadosh Baruj Hu.

 

Esto también lo expresó Yahshuah Ha Mashiaj cuando expresó: Lo que Yo les habló es lo que oí de mi Padre,  de son realmente las enseñanzas de Moshé Rabenu, lo que ha sucedido es que los decretos rabínicos de nuestro pueblo Yahudi se apartaron de la correcta enseñanza que viene del Har Sinai,  Yahshuah decía: Habéis invalidado los mandamientos del Padre poniendo como mandamientos enseñanzas de hombres. Esto es lo que debemos de comprender, también está escrito:  Debarim 18:15  Un profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el Eterno tu Eohim; a él oiréis.

Y si Yahshuah nuestro Mashiaj expresaba oí de mi Padre, no es ninguna palabra de que extrañarse, pues Israel es considerado el primogénito del Padre, por consiguiente decir que somos hijos del Eterno no es ninguna frase que cause extrañeza, como está escrito: Mirad cual amor nos ha dado el Padre para que seamos formados los hijos de Elohim.

 

Dentro de lo que está escrito en nuestra sección de Torah en el Perek 22. Pasuk 32 esta escrito: No profanaréis mi Kadosh/santo nombre, sino que seré santificado entre los hijos de Israel; yo soy Yahweh que os consagro/santifico, 33  que os saqué de la tierra de Egipto para ser vuestro Elohim; Yo Soy Yahweh el Adón.

El Nombre Kadosh ha sido revelado a nosotros, y como hijos de Yisrael debemos de cuidar de no profanarlo, nuestro Rebe Yahshuah dijo:  17:6  He manifestado tu Nombre a los hombres que del mundo me diste; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra. 7  Ahora han conocido que todo lo que me has dado viene de ti; 8 porque yo les he dado las palabras que me diste; y las recibieron, y entendieron que en verdad salí de ti, y creyeron que tú me enviaste. Yohanan 17.26 Yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos.

El hecho de haber conocido el Nombre Kadosh Yahweh no nos da el que lo usemos sin tomar conciencia de lo que significa, y razón tienen nuestros hermanos Yahudim de esconder el  Nombre bajo el concepto de que lo que pretenden es que nadie lo profane a riesgo de sufriera la pena capital. Pues también hay tres trasgresiones por la cual la pena es capital que es la idolatría, (Adoración a ídolos) Matar, e  inmoralidades, no se pueden trasgredir por la preservación de la vida. Si paganos solicitaran violentar una de estas mitzvot se debe entregar la vida antes de violarlas, pero si hubieran diez judíos presentes debe entregar su vida, por amor a los presentes.

 

Por consiguiente procuremos con diligencia no tomar el Nombre del Eterno con Ligereza, pues por esto mismo vienen resultados desagradables a nuestra vida, hoy en día las personas que están regresando de este largo exilio al que fuimos sometidos, Trayendo los recuerdos del paganismo, no toman en serio el Nombre sino que lo expresan en cualquier circunstancia, ni siquiera se percatan de la sagralidad que encierra el mencionar el Nombre.

 

Según nuestra sagrada Torah es Mitzva  Kidush HaShem esto es la consagrción del Nombre, todo hijo de Yisrael está obligado a que el Nombre de HaKadosh Baruj Hu sea consagrado/santificado, pues los hijos de Yisrael están en este Olam, para enseñar a las naciones y no para ser ejemplo de trasgresión.

 

 

Rav. Yosé estaba enfermo y lo visitarón Rav. Akiba, Yehuda e Itzjak, cuando llegaron el estaba durmiendo con la cabeza para abajo y con una sonrisa en los labios, cuando se despertó los Rabinos le dijeron: De seguro tuviste una visión agradable, Así fue respondió Rav. Yosé, Mi alma ascendió a los Shemayim y vi el honor con los que premiaban aquellos que habían muerto por Kidush HaShem, el Todopoderoso personalmente los entretiene, vi cosas maravillosas que no puedo contar. También el honor de aquellos que consagran el Nombre del Eterno en este mundo, como el esplendor se prodigaba sobre los que Aman a Yahweh en presencia del olam, su grandeza en el Olam Haba también me hizo regocijar.

 

Tenemos muchas historias de berajot para aquellos que han dado su vida por Kidush HaShem, como el caso de Jananía, Mishael, Azaría cuando se negaron a inclinarse a la estatura que Navujadnetzar hizo, el Eterno los libró del horno encendido.

No fue el caso de Shlomit, que fue la mujer Yisraelita que  se sometió a un egipcio de cuya relación nació un hombre que blasfemó el Nombre del Todopoderoso y que por esta causa sufrió la muerte por lapidación ¡/Sekila.

Según los Jajamim ella misma era la culpable puesto que no seguía las leyes de recato sin se comportaba de una manera provocadora, pues solía reírse mucho con extraños, saludando a todos,  De esta manera cuando el capataz Egipcio vino a su casa para llevarse a trabajar a su marido lo saludo con sonrisa y esto hizo que el Egipcio devolviera el saludo y exigirle que cumpliera sus deseos viles, cuando el marido vio que el egipcio salía de su casa y este lo vió, no queriendo que la situación se volviera publica el Egipcio golpeó al marido de Shlomit hasta dejarlo al borde la muerte,  Cuando Moshé  estaba inspeccionando se dio cuenta y pronunció el nombre de Cuatro Letras sobre el Egipcio y lo golpeó hasta morir.

 

 

El hijo de Shlomit cuyo carácter heredó del Egipcio, se burlaba de las enseñanzas de Moché Rabenu hasta tal punto que profano el Nombre del Eterno por lo cuál murió.

 

SHALOM ALEJEM.