PARASHA BEHAR

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Rav. Eliyahu Ben Abraham

Vaykra  15.1 – 26.2.

 

BEHAR (En el monte).

 

En esta sección de nuestra sagrada Torah, está escrito: Vayedaber YHWH el Moshé behar Sinai lemor:  HaKadosh Baruj Hu habló a Moshé en el monte Sinai, diciéndole: habla a los hijos de Israel  cuando entren a la tierra que Yo les daré, reposará la tierra shabat delante de ustedes, seis años sembrarás tu campo, seis años vendimiarás tu viñedo, y reunirás tu cosecha, Y en el año séptimo será shabat, Gran Shabat (Shabatón).

 

El pueblo tenía dejar descansar la tierra en el año de Shemita, en el año sexto el HaKadosh Baruj Hu enviaba su bendición sobre la tierra en donde los Benei Yisrael residían,  de tal manera que produjera para tres años, porque el Benei Yisrael no sembraba en el séptimo año, sino lo hacía hasta después, del año de Shemita, y la cosecha la recibía hasta el tercer año, esto es:  año Shemita, otro año para sembrar y hasta entonces cosechaba en otras palabras lo que producía la tierra en el sexto año alcanzaba para tres años, dos años uno de Shemita, otros de siembra, y el de cosecha, pero mientras se daba la cosecha el Hijo de Israel debía tener para comer mientras se levantaba la cosecha.

 

Shemita significa suspender,  en donde los intereses de este mundo pasan a un segundo plano y se da lugar a dedicación del alma en conceptos espirituales para la elevación de la misma, pues en este año el hijo de Israel tenía el tiempo suficiente para dedicarlo al estudio de nuestra sagrada Torah, poner énfasis en lo que realmente representaba en este Olam y de esta manera concientizarse que no debía perder en actitud la forma de vida de un hijo de Israel, por consiguiente,  en este año la espiritualidad del pueblo aumentaba en el momento de dedicarse al HaKadosh Baruj Hu. El Eterno se complace cuando sus hijos lo buscan, y en sus leyes ha dejado establecido la intencionalidad de que los Benei Yisrael estén siempre a su lado, pues el lo que quiere es tener estrecha relación con nosotros, son pues sus leyes la manera de llevarnos a El,  y esto es lo que debemos de comprender que el amor de HaShem por nosotros es tan grande que El utiliza los medios para acercarnos a El.

Cada quién era bendecido en el sexto año, pero todo dependía de la Bitajón que tuviera en el Eterno, cada quién con su propia actitud activaba las bendiciones para que el campo produjera lo suficiente,  pues cada Benei Yisrael  debía confiar plenamente en el Eterno mostrando de esta manera que todo lo de aquí abajo  quién lo dirige es el HaKadosh Baruj Hu y no el hombre mismo, de hecho es el Eterno quién da y quien quita, esto lo dijo Yob. Cuando Expreso:  Yahweh dio Yahweh quito sea el nombre de Yahweh bendito.

 

Aparte que el hombre con la obediencia a la Mitzva, que realmente Mitzva no quiere decir mandamiento, sino que quiere decir: comunión con Hashem, pues aquel que realiza los mitzvot del Eterno lo que hace es estar en comunión con El, pues es lo que te acerca a HaShem, caso contrario te alejas de El,  Cuando el hombre cumple con la Mitzva del año de Shemita está colocándose en una posición de hijo  en donde obedece lo que su Padre le ordena, es más,  la confianza del hijo en su Padre es tan grande que no se preocupa de lo que viene pues sabe que su Padre estará  siempre pendiente de El. Hashem ama tanto a los Benei Yisrael como el Padre que utiliza cualquier argumento válido para que su hijo este cada día mas cerca de El.

 

 

Aparte que el año de Shemita tiene una connotación de la creación misma, pues entendemos que de la misma manera que el hombre tiene vida, de la misma manera aprendemos que la tierra siendo un Ser creado por HaShem para el servicio del hombre, también necesita reponer sus fuerzas para que la producción que da, sea para que el hombre se beneficie  de lo mejor, por esto mismo , cuando el hombre cumplía las leyes de Shemita, la tierra producía frutos que de una u otra manera se revestían de la espiritualidad en donde la Kadusha en el momento de comer se manifestaba en la persona, esta espiritualidad que tomaba el fruto fortalecía a la persona para que su condición fuera de la mejor en salud, energía, etc.

 

No solo era un nutriente el fruto, sino que aportaba las chispas divinas que sostenían al hombre en su espiritualidad para que este se acercara mas a HaShem, por esto mismo las leyes del Kalshrut son importantes, aunque aquí en la diáspora es muy difícil llevar a grados extremos las leyes del Kalshrut, siempre hacemos todo lo mejor para llevar una vida apegada a  lo que nuestra Sagrada Torah nos enseña.

 

 

Las leyes de Shemita, mostraban la espiritualidad de cada hijo de Israel, pues en el momento que se suspendían las labores en este año, la confianza estaba en HaShem absolutamente, pero si alguien no confiaba en el Eterno, sino que entraba en grados de preocupación por el alimento, lógico era de suponer que  la tierra no le daba lo que realmente hubiera recibido si su confianza en HaShem hubiera sido plena. Aunque una de las confianzas del pueblo de Israel es que: HaShem  no dejaba a nadie desamparado ni a su simiente que mendigara pan, El dejo establecido en sus leyes las formas, las maneras, que  un Bene Yisrael debía de cuidar de otro.

 

 

SHALOM ALEJEM.