PARASHA JAYE SARAH

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Rav. ´Eliyahu Ben ´Abraham.

Bereshit 23.1 – 25.18.

 

JAYE SARAH   (La Vida de Sarah).

 

Cuando leemos el primer Pasuk/verso del Perek 23, leemos y fue la vida de Sarah cien año, veinte año y siete años, y no es un error gramatical en español sino que nuestra sagrada Torah enseña: cien shana, veinte shana, siete shanim, año, año y años.  Los cien años los toman como un singular de la misma manera veinte, solo en siete dice años como plural, es porque unifica los años de Sarah en siete la edad de la belleza, del amor de la pureza y todos los años de Sarah fueron como los siete años.

 

El Zohar nos enseña, que a los cien años Sarah se veía como a los veinte y a los veinte como a los siete, los veinte años la edad en que la persona se deja llevar mucho por sus cinco sentidos, y como hemos enseñado cuando alguien se deja llevar por los cinco sentidos regularmente cae en lazos del maligno por cuanto sus sentidos lo llevan a aferrarse a este mundo mas que en la búsqueda  de los mundos superiores. Pero en el caso de Sarah no fue asi, sino que a la edad de veinte años seguía siendo una mujer integra, elevada espiritualmente como que viviera en los siete años, en pureza de vida, en belleza en armonía, en inocencia, pero esa inocencia para no ver el lado oscuro de la vida sino el lado de la espiritualidad que lleva al hombre a trascender este mundo. Cada uno de los años de Sarah fue marcada por un grado de virtud

 

Dawid Ha Melej decía: En el Sefer Tehilim (Libro de los salmos) 90.10  Los días del hombre son setenta años.

Esta expresión de Dawid Ha Melej es porque conocía los secretos escondidos dentro de nuestra Sagrada Torah, estos conceptos místicos revelados a nuestros Jajamim y por esto mismo aprendemos de ellos, la sabiduría expresada por nuestros sabios de Bendita Memoria es logíco aceptar cuando nuestro pueblo es la depositaria de nuestra Sagrada Torah.

 

Los días del hombre fueron creados y existen en los grados supremos, en donde la misión misma del hombre es encontrar a su Creador y Percibir su Luz, y de esta manera por medio del conocimiento de nuestra Sagrada Torah el hombre trabaja su espiritualidad y de esta manera empieza su elevación hacia estos grados supremos que el Kadosh Baruj Hu otorga, y estos son los meritos del hombre encontrar su verdadera elevación y conocer cada grado de tal manera que encuentre satisfacción en su vida, que pasados los setenta años, sus deseos materiales van menguando hasta el momento de partir de este Olam.  Las fuerzas lo van abandonando, pero los Tzadikim reciben nuevas fuerzas como las aguilas como está escrito en Sefer Tehilim 103. 5:  El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el Aguila, y los Tzadikim ascienden hasta Bina el cuál tiene los años ilimitados como los años de Abraham Avinu que vivió hasta los ciento setenta y cinco años.

 

Cuando decimos que los años del hombre existen en los grados supremos y que cada hombre debe de trabajar su espiritualidad para ascender por los grados, es porque sabemos que desde Maljut tenemos siete grados, que si los concatenamos con los setenta años que Dawid Ha Melej dice que son los años de los hombres, comprenderemos fácilmente que el hombre debe trabajar su espiritualidad para ascender grado a grado hasta llegar a Jesed/Bondad, pues desde Maljut hasta Jesed tenemos siete grados, veamos:

Maljut, Yesod, Hod, Netzaj, Tiferet, Guevura, Jesed,.  los años robustos del hombre para trabajar su espiritualidad, y cuando el hombre a trabajado su espiritualidad  asciende a Bina  los años mas robustos en Entendimiento, y el mismo conocimiento la comprensión hace que el hombre a esta edad sea considerado un sabio, por eso está escrito:  Vaykra (Levitico) 19.32: Delante de las canas te levantarás y honrarás el rostro del anciano, y de tu Elohim tendrás temor, Yo Yahweh.

 

Un joven puede ascender rápidamente por la escalera de la espiritualidad, por esto mismo dicen los Jajamim cuál es la diferencia entre un Israelita y un Goim, que el Isaelita nace con el camino trazado mas el Goim encuentra el camino por medio del sufrimiento, dándole el honor de una buena busquedad porque hay quienes van a la tumba sin haber encontrado la percepción de su Creador, por esto mismo existe las leyes del Gilgul, pero bueno este es tema aparte.

 

A los diez años, aun se está en Maljut, de los diez a los veinte entramos a Yesod, el fundamento de la vida, por esto dentro de los años de 10 a 20 específicamente después del Bat o Bar Mitzva tanto la mujer como el hombre están en  la capacidad de activar la procreación.   De hecho los sentidos en esta edad entran en una etapa dificil como los dicen los Jajamim con relación a Sarah es la edad de la Locura, en donde los adolecentes  si no están bien cimentados en las enseñanzas de Torah es que se desvían y por esto mismo la responsabilidad de un padre aquí es muy pero muy fuerte, de hecho debe enseñarle la Torah a sus hijos, llevarlos a los centros de enseñanzas para que vayan formándose en buen criterio de nuestra Sagrada Torah,  ¡Claro! Al Niño hay que instruirlo desde temprana edad, como está escrito:  Mislev (Proverbios) 22.6  Instruye al niño en su camino y aún cuando fuere viejo no se apartara de El,    Pero lo que hacemos es llevarlo a la Yeshiva pero nosotros en casa lo instruimos con malos ejemplos de desobediencia a HaShem, entonces el niño es confundido y no pretendamos que haya aprendido bien.   Es más a veces, ni nosotros vamos a la Yeshiva menos llevarlo a El, después cuando se revela este niño, pensamos porque fue, sin darnos a entender que nosotros fuimos los causantes de ese desvío.

 

Y de esta manera se va ascendiendo por la escalera de la espiritualidad grado a grado, hasta llegar a los setenta años, en donde después de esta edad, la conexión con Bina viene, y ya se esta viviendo en función de los mundos superiores, ¿Esto quiere decir, que si no llego a esa edad no viviré n función de los mundos superiores? De ninguna manera,  el niño puede alcanzar la sabiduría de un anciano porque Tiene la Torah,  de hecho  un Talmid del sabio Kabalista llamado el ARY, en tres años había aprendido todo lo que el Kabalista tenía para él.  De esto deducimos que todo va depender de la entrega dedicación, esmero que cada quién ponga en su estudio, aunque Kabalah habla de otra manera con relación a los Reshimot.

 

A los 30 años el hombre entra al esplendor, en donde empieza a desarrollarse, a tomar la madurez necesaria para ver la vida de diferente manera. A ascendido a Hod.   A los 40 llega al momento de la victoria en donde puede ver el fruto de su esfuerzo de su dedicación, de su entrega, de hecho los Sabios Kabalistas enseñan que la edad adecuada para estudiar kabalah es a los cuarenta años, pues es la edad de la Victoria, de Netzaj,  en donde el hombre puede visualizar de manera mas sensata la inmadurez de los años anteriores.  A los 50 el hombre entra a la edad en que considera que ya ha vivido para corregir, y las cosas las ve de manera amorosa, la vida misma le ha enseñado sus errores y ha corregido y de esta manera puede ver las cosas con amor, con belleza, puede ver como la vida a pasado y el disfrute de ella, entonces comprende que los años los pudo haber disfrutado de otra manera como esta escrito: Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud antes que vengan los días en los cuales digas no tuve en ellos contentamiento.   A los 60   el Rigor es mas tolerante, es mas pausado para aplicar rigor, analiza, piensa, y da conclusiones a los  eventos.  A los 70   La Bondad resplandece en El, ya puede ver la vida con Amor,  y ve la los que están iniciando el camino de este mundo como aquellos que tienen la oportunidad que el mismo despreció, y ve la vida de distinta manera, y llega a los 80 a Bina, al entendimiento de las cosas, por supuesto sigue en elevación de grado en grado, en donde la sabiduría es parte de El mismo.   Hasta conectarse con el grado mas supremo que es la corona Keter. 

 

SHALOM ALEJEM.

 

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Berajot Meod.  (Muchas Bendiciones).