CON RELACION AL TEMA DEL GUILGUL

                                            (Reencarnacion)

 

Exposición del Moreh:  Yosef Ben Eliyahu

 

En el tema del guilgul, hay ponencias de las cuales unos comparten la idea que el alma puede denigrarse  por su nivel de maldad a un estado inferior de lo que es,  y reencarnar en una piedra, árbol, o incluso en un animal, pues de otra manera esta alma no rectificaría.

 

Esta razón en cierta forma es contraria  al orden establecido en la Torah,  aunque respetamos  la ponencia anteriormente expuesta porque sus razones tendrán, aunque estudiando para nosotros  no son  válidas en el contexto de nuestra sagrada Torah.

Por las razones siguientes:

El Eterno, al iniciar la creación, en el Bereshit dejó un orden establecido en los 4 reinos, estos son: Mineral, Vegetal, Animal, Parlante; en los cuales la rectificación de las almas se dieron en un nivel de jerarquía , el Mineral  serviría al vegetal para su subsistencia,  el vegetal al animal,  y estos tres servirían al hombre para su subsistencia.

El reino mineral si lo vemos  en Kabalah, es el que está  más cerca del Creador, porque en sus características  el recibir es demasiado bajo, es mas dador que receptor, pues solo provee, pero  no recibe ejemplo: Alimento, agua para su subsistencia, sino por ser del reino mineral solo vive para dar, y esto lo hace semejante al Creador, pues nuestro Creador no recibe solo es dador,  además este reino es estático, en donde tiene que venir una fuerza exterior para que en ella exista un cambio de forma,  por consiguiente aunque es un reino que está cerca del Creador,  su condición  es lo que lo hace un reino inferior a los demás.

El reino vegetal a diferencia del Mineral, está más alejado de HaShem, pues  necesita recibir que se le abone, que se le vierta agua, es un reino en donde el deseo de recibir se manifiesta en menor escala que el animal, pero mayor que el mineral,  desea recibir para dar, sus frutos, sus flores, su madera, etc. Etc.

El reino animal está en una condición mal alejada del Creador, pues para poder dar necesita recibir en mayor cantidad que el vegetal,  y esto es lo que lo hace estar mas lejos del Creador,  pues el deseo de recibir es mayor que los otros reinos,  pero al mismo tiempo está en condición mayor que los demás reinos, pues tiene movimiento, emite sonidos aunque no es parlante , puede reproducirse,  pide alimento etc.

El Hombre, el parlante, es el que está mas alejado del Creador, y su equivalencia de forma con el Creador es mucho menor que los demás reinos, , pues no solo necesita recibir de los tres reinos anteriores,  y el propósito egoísta no le permite ver el propósito por el cuál fue creado.

A pesar de estar mas distanciado del Creador que los otros reinos pues su deseo de recibir es mucho mayor que los otros reinos ye sto lo hace estar lejos del Creador porque es la contraparte, pues Nuestro Creador es solo dador y entre mas es el deseo de recibir para uno mismo mas se aleja del creador.

Por lo tanto esto lo hace estar mas lejos del Creador, pero a la vez lo hace ser el mayor de los reinos mineral, vegetal y animal, pues tiene la capacidad de elevarse a si mismo y transformarse, es el parlante que puede, decidir en su libre albedrío su rectificación y cuando este reino que es el mayor que los demás pero mas lejos del crador rectifica en si mismo, hace que los demás reinos rectifiquen.

Cada uno de los reinos tiene un nivel de Luz otorgado por el Creador desde el día en que fueron creados, en donde se siguió un orden, ejemplo: Nuestra Sagrada Torah inicia la creación con el reino mineral, pues crea los cielos y la tierra, luego créo el reino vegetal, pues hizo brotar vegetación de la tierra,  luego crea el reino animal, y creó Hashem los peces en el agua, aves que vuelan y creó toda clase de seres vivientes ganado, bestias salvajes y animales que se arrastran.  En donde cada uno tiene una chispa divina proveniente de la Kli (Vasija).

 

Luego el Creador forma la vasija (Cuerpo del hombre) y baja desde los cielos la Neshama llamada centella,  superior a las chispas divinas depositadas en cada reino,  la responsabilidad del hombre es elevar todas las chispas divinas  que están  esperando ser liberadas por el hombre,  y lo  hace en función de la obediencia a los Mitzvot, pues la creación a la medida que el hombre sirve a HaShem la creación se rinde al hombre, y en la medida que desobedece a HaShem la creación se revela al hombre,  pues el hombre al no guardas los mandamientos de HaShem  bajan el alma al nivel de los animales, del reino inferior por consiguiente estos ven como iguales al hombre y ellos.

Puede descender al nivel vegetativo,  o hasta el nivel mineral, pues para cambiar necesita una motivación externa para transformarse y salir de este estado y llegar a ser un alma obediente a HaShem (Para este fin, tenemos a los maestros de Torah),  entonces tendremos un alma que encontró su propósito y trabajará por si mismo  para elevarse y elevar la creación.

Sobre el hombre está la responsabilidad de elevar el reino mineral, vegetal y animal. toda la creacion.
Sobre el hombre está la responsabilidad de elevar el reino mineral, vegetal y animal. toda la creacion.

Por esto mismo el hombre fue creado de último para que el peso de la creación estuviera sobre sus hombros y de esta  manera cuando el hombre empieza a elevarse en la escalera de la espiritualidad, cada peldaño que suba, de la misma manera esa parte de la creación de la que es responsable suba juntamente con él.

 

Por consiguiente  el que el alma de un parlante (Hombre)  por su grado de maldad  quede atrapada o baje en una piedra, árbol. o animal,  en mi manera de pensar, no es concebible, pues HaShem estableció medios de corrección, voluntaria e involuntariamente del hombre bajo un orden establecido desde el inicio de la creación.

 

Además si el alma del hombre tomara posesión en una piedra, vegetal o animal, no rectificaría por si misma, sino que necesitaría que las otras almas (Reino parlante) hicieran el trabajo que esta alma no hizo para su rectificación, entonces  su rectificación no tendría meritos, porque los meritos se dan en que cada alma haga el trabajo que le corresponde para su rectificación en este olam, y de esta manera elevar las chispas divinas que están en cada cosa creada.

 

 

More:  Yosef Ben Eliyahu

              Abel Saucedo.